Mostrando entradas con la etiqueta México. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta México. Mostrar todas las entradas

lunes, 19 de diciembre de 2022

“Seguridad nacional. ¿A quién le corresponde atender?”

 



“Seguridad nacional. ¿A quién le corresponde atender?”


Actualmente los mexicanos estamos viviendo un sexenio, en el que se percibe una desorganización entre el gobierno y la sociedad.  La falta de seguridad nacional es notoria, según cifras de INEGI existen más de 28 homicidios por cada 100,000 habitantes; esto ha provocado que la sociedad muestre enojo, inconformidad, molestia, preocupación y cuestione constantemente al gobierno para exigir seguridad nacional.  

Si somos objetivos, esta problemática no depende al 100% del gobierno. Existen varios factores que se suman para que el problema aparezca. Como, por ejemplo, la falta de educación en algunos ciudadanos, la pobreza extrema en muchos sectores del país, éstos han contribuido para que México hoy padezca el problema de seguridad a nivel nacional.

Nuestro país podría tomar como modelo de relación entre gobierno y sociedad a otros como: Islandia, Noruega, Finlandia, Suecia y Dinamarca. En la que le tema de seguridad es atendido partiendo desde la educación impartida en sus escuelas y el ingreso económico entre sus ciudadanos. Estas variables han contribuido para que los países mencionados puedan tener una mejor calidad de vida y sus ciudadanos gocen de seguridad.

Al contrario de lo que muchos piensen, el problema de la falta de seguridad en nuestro país, si podría tener solución a largo plazo. El gobierno debe revisar muy bien sus estrategias en los diversos sistemas como la educación, la economía, seguridad, etc. También que, como jóvenes ciudadanos, tengamos presente los valores infundados en nuestro hogar, considerando que la educación que recibimos en casa al igual que en la escuela nos permita como estudiantes de preparatoria a crear consciencia de lo que le ocurre a nuestro país y contribuir desde nosotros una reforma positiva.

Nuestro país merece un cambio, los mexicanos merecemos vivir con tranquilidad y paz, es un derecho ciudadano que merecemos tener.

¿Y ustedes compañeros que están dispuesto a hacer?


Nicolás García Esquivel.
Alumno de primer año de preparatoria.


lunes, 22 de noviembre de 2021

 


Yucatán, la tierra del faisán y el venado.


Si hay un Estado rico en cultura, historia, tradición y maravillas naturales, ese es Yucatán. Decidí hacer este blog sobre Yucatán para impulsar el amor de los yucatecos hacia su Estado, y para propiciar que el resto de México, e incluso el mundo, venga a conocerlo y se enamore de él.

El Estado de Yucatán tiene en su territorio algunos de los lugares más visitados de México, únicos en todo el mundo tales como Chichén Itzá, Mérida, la ruta de los cenotes, o los yacimientos arqueológicos de Dzibilchaltún, Mayapán, Ek Balam (El Jaguar Negro), Labná o Uxmal.

Las antiguas haciendas henequeneras van siendo recuperadas después de décadas de abandono, olvidadas después de que la industria de la fibra de Henequén cayera, gracias al cambio de las fibras sintéticas como el plástico. Convertidas en museos y hoteles son lugares que merecen mucho la pena visitar.

Los cenotes, depósitos de agua dulce utilizados por los mayas, son lugares exclusivos de la península de Yucatán. Les puedo decir que por experiencia que son hermosos y que definitivamente merece la pena visitarlos. Se tienen censados unos 2.500 sólo en el estado de Yucatán, pero el subsuelo esconde muchos más, que tras su descubrimiento se va trabajando para permitir su visita.

page1image65139264 page1image50646480

Una de las causas de la formación de cenotes, que viene siendo la erosión de la roca, dio lugar a impresionantes grutas que se encuentran por debajo de la península. La más conocida viene siendo la de Loltún, en la que su importancia se evidencia en las pinturas rupestres y restos ceremoniales mayas encontradas en la gruta. Me tocó visitarla con mi familia y todos salimos muy impresionados, de hecho, repetimos la visita.

Otro lugar que al que no puedes ignorar en Yucatán, es el pueblo de Izamal a apenas una hora de Mérida. Conocida como la “ciudad de los cerros”, que en realidad esconden los cinco templos y pirámides construidos por los mayas, o también llamada como “la Ciudad Amarilla” por el color ocre de sus casas y del convento de San Antonio de Padua. He perdido la cuenta de las veces que he visitado este pueblo, que incluso cae en la categoría de pueblo mágico.

Visitar Yucatán, es hacer un recorrido de colores, olores y sabores, debido a la mezcla de los ingredientes utilizados para la creación de los muchos platillos que integran su gastronomía, la cual es el resultado, en buena medida, de su antiguo aislamiento del resto del país y de su constante trato, a través de sus puertos, con Europa, Cuba y Nueva Orleans. Hoy en día la cocina yucateca se sigue consolidando como una de las más variadas y emblemáticas de México, acumulando premios por la calidad y sabor de sus platillos.

Me siento orgulloso de formar parte de un Estado tan rico en cultura como lo es Yucatán, debido a su historia, tradición, gastronomía, cultura y corazón, así que les invito a los demás yucatecos a compartir este bello sentimiento, e invito a los no yucatecos a visitar Yucatán.

César Farah-Made 

Alumno de segundo año de preparatoria

lunes, 4 de octubre de 2021

 



NUESTRO MÉXICO RESILIENTE 



Hace unos cuantos días me encontraba mirando las noticias acerca de lo que acontecía en el país. En mí detenida apreciación de los artículos no fue de extrañeza el encontrarme con el mismo tópico que suele envolver a estos casos informativos; caos, controversias, crisis, duelos, etc. Meditando un poco más al respecto me di cuenta que, al menos desde que hago uso de mi memoria, siempre ha habido una gran prominencia entorno a las crisis en el país, especialmente, las crisis entre los mismos ciudadanos. Entonces la incógnita surgió en mí cabeza tan rápido como una centella, ¿a qué de se debe todo esto?,  ¿por qué siempre reina la crisis y los problemas en México?, ¿será que nunca hemos podido estar de acuerdo los unos con los otros? 


Resulta que, en efecto, han sido contadas las ocasiones en las que hemos logrado dirimir, de manera exitosa, nuestras diferencias los unos con los otros. 


Estos problemas no son intrínsecos de nuestra sociedad actual, de hecho, parece que todas estas calumnias se remontan desde los primeros años de vida del México independiente. Y es que si fuera a describir esa etapa de nuestra historia usaría únicamente tres palabras: caos, revueltas y problemas, muchos problemas. 


Me parece muy interesante señalar ese paralelismo que existe entre la actualidad y aquellos años del México neonatal, pues tanto antes como ahora la vida en la nación ha estado constantemente polarizada, con la única excepción de que, en ese entonces, los dos bandos que estaban en constante conflicto, casi como perros y gatos, eran los tan sonados Liberales y Conservadores. Creo que las formas en la que nos enfrentamos hoy en día, uno cómodamente podría notar cierta reminiscencia entre los problemas del pasado y los del presente, pues, tanto antes como ahora, las partes en disputa tienen la particularidad de jactarse con tener la única y verdadera razón. No me quiero imaginar cómo discutirían Ignacio Comonfort y Antonio López de Santa Anna, vía Twitter, porque uno le presentó al otro el Plan de Ayutla, o los memes jocosos que los imperialistas y conservadores mexicanos harían en base a la estatura de su gran rival, el Benemérito de las Américas, Benito Juárez. Evidentemente son cosas que no suceden en la actualidad, ¿verdad? 


Y es que somos muchos los que clamamos acerca de que la situación en el país es alarmantemente precaria, lo que tristemente no es una mentira, pero dando un vistazo en la historia, creo que sería inestimable el considerar que en las aparentes derrotas y desgracias, logramos sobreponernos a la adversidad gracias a los esfuerzos y sacrificios de miles de mexicanos y mexicanas a los que la historia ha olvidado sus nombres.  Todos ellos dieron sus vidas, garantes de salvaguardar un futuro mejor en donde, lamentablemente, aún seguimos en constante riña los unos con los otros. 


El pueblo mexicano, sin duda alguna, es resiliente en toda la extensión de la palabra.


Pero, ¿de qué sirve tan basta fortaleza si todos los días seguimos en una eterna rivalidad los unos con los otros?, ¿qué valía tiene el sacrificio de miles de mexicanos si en cada mañana nos juramos el odio solo porque a algunos les gusta el verde, a otros el amarillo y a unos poco más el azul? No busco una utopía, pero busco un país en donde día con día seamos mejores amigos,  mejores hermanos, mejores padres, mejores maestros, mejores alumnos, mejores ciudadanos y mejores mexicanos. 


Exhorto a todos los mexicanos y mexicanas para que en este mes patrio meditemos sobre nuestra historia, desarrollemos un pensamiento tanto crítico como analítico e, indistintamente de nuestras discrepancias, fomentemos, tanto en nuestra vida personal como en la colectiva, estas ideas de respeto y tolerancia en pos de la búsqueda de un bien para las generaciones futuras, respetando nuestras libertades individuales y queriendo servir como un ejemplo positivo ante el resto del mundo. Esto acompañado de valores como los que San Marcelino, Jesucristo y Nuestra Buena Madre nos enseñan: Humildad, Sencillez, Modestia, y sobre todo, el amor a los demás.


Diego Emilio Blanco Flores.

Alumnos de tercer año de preparatoria.

lunes, 18 de noviembre de 2019



“México es un hermoso país, uno de los más hermosos de la Tierra; pero está todavía en construcción y lo que importa es terminar la obra y cuanto antes mejor”. 
Jesús Silva-Herzog, economista y político. 





Cambiar el país en seis años ¿Es posible? 




Me apasiona mi país, hoy escribo porque veo un México con personas que se quejan, un México herido por las faltas cometidas por las autoridades, un país donde ya no quedan más ilusiones por la incertidumbre de un futuro certero. 

No profeso partido político, no estoy en postura de juzgar lo que es correcto o lo que es errado, pero soy una joven mexicana que se ocupa por su país; sé lo que quiero para él; sueño con ver a los mexicanos unidos luchando por sus ideales y no a un país que sólo se queja o se mofa con memes por diversas redes sociales. 

Respondiendo a mi pregunta inicial: ¿Se puede cambiar el país en seis años?  Para muchas personas esto parecería imposible, en un sexenio no se pueden borrar 80 años de ideales políticos y sociales que se han arraigado en él; infinidad de reformas, tantas y diversas metodologías, diferentes procesos socioeconómicos de más de ocho décadas; por lo tanto; resultaría muy complicado creer en un cambio radical en tan sólo un sexenio. 

Llevamos años actuando con el mismo conformismo con el que nos han catalogado países vecinos, porque hemos creído que lo que aparentemente funciona bien, no tiene por qué cambiar, sin embargo, muchas interrogantes quedan al aire sin tener respuestas a ellas, por ejemplo: Primero ¿Qué entendemos los mexicanos al decir “Las cosas funcionan bien”? ¿Podemos hablar de bienestar en el país cuando vemos a un sector de la sociedad que goza de grandes lujos y tres cuartos de población sufre por hambre? ¿Estamos bien cuando cientos de familias viven en condiciones paupérrimas de vivienda? ¿Se puede hablar de tranquilidad cuando salimos a la calle y tenemos la incertidumbre de que regresaremos al hogar? ¿Estamos bien como país sabiendo que en el área de salud los recursos no están bien utilizados? Desde mi punto de vista, lo anterior no es correcto ni justo para ninguna población. 

Ahora bien, nuevamente pensemos en esas situaciones mencionadas e invito a reflexionar nuestro quehacer como ciudadanos. Definitivamente estamos haciendo muchas cosas que no nos ayudan, puesto que las autoridades distraen con cortinas de humo diversas noticias que vienen a ocultar sucesos que los involucran y no los difunden con la verdad. 

¿Por qué a muchos ciudadanos, hace un año, ilusionó la promesa de un cambio? Porque a pesar de muchas circunstancias, en nuestro país viven personas con valores e ilusiones, aún encontramos mexicanos que respetan decisiones y puntos de vista diferentes; que la democracia, a pesar de todo, se hace valer en estos días de angustia. Estoy consciente que el cambio no se va a ver radicalmente, porque, para una metamorfosis total, tienen que pasar días de esfuerzo, meses de tener ganas de querer salir adelante, años de lucha y realmente no sabemos cuánto tiempo tenga que pasar para ello. 

Pero basta de estar burlándonos de lo que sucede, nos debe motivar las ganas de querer salir adelante y construir un México mejor, y justamente, esta es nuestra oportunidad, ¿por qué no imaginar que éste es un buen sexenio para sentar las bases para un futuro cambio y que las próximas generaciones lo puedan vivir? 

No debemos dejar que todo el cambio que queremos recaiga en una sola persona, comencemos nosotros mismos, con nuestra familia y amigos, seamos educados y respetemos la democracia. 

Es que realmente el cambio se puede marcar con acciones muy sencillas, como el saludo cordial, el ser amables, honestos, puntuales, responsables de nuestros actos, amorosos, tolerantes, cuidando lo que tenemos y sobre todo amándolo. Si, porque solo unidos como ciudadanos podemos lograr una reconstrucción de México, un mejor país para todos. 

¡Juntos podemos lograrlo!


Artículo escrito por: Yulissa Mendoza 
Alumna de segundo año de Preparatoria 

lunes, 27 de mayo de 2019




Orgullosa de ser mexicana
Soy y puro mexicano, nacido en este suelo, en esta hermosa tierra, que es mi linda nación.
Pedro Galindo Galarza

¿Por qué algunos mexicanos no estamos orgullosos de nuestro país? Una pregunta con la que mi maestro me intrigó, una pregunta que tiene una muy simple respuesta, porque nosotros mismos somos los que hacemos que este país esté como esté. Nosotros somos los que culpamos al gobierno por todo y no empezamos a hacer un cambio. Nosotros mismos ignoramos los logros y la belleza de este país y sólo vemos lo malo. Nosotros somos los que dejamos que el mundo entero tome un estereotipo tan vago y degradante de nuestro pueblo, que hasta nosotros mismos lo tomamos como una broma.
Nuestro país no es un país de flojos, como a veces suelen catalogarnos, es un país donde casi el 60% de la población mayor de 15 años trabaja cada día en el sector público y privado. Asimismo 29.3 millones de personas laboran bajo el esquema de empleo informal.
“No preguntes lo que tu país puede hacer por ti, mejor pregunta que puedes hacer tú por tú país.” Una frase que muy probablemente todos han escuchado, una frase que ha sido usada por años desde que el presidente John F. Kennedy la dijo. Una frase que inspiró a muchos en un país donde el patriotismo abunda y el orgullo por su nación está presente. Les apuesto a que, si nuestro presidente repitiera algo parecido, no tardaría en ser criticado, en ser linchado en los noticieros, en que las redes sociales exploten de las caricaturas y los videos ridiculizando el hecho de que dijera esa frase. Una frase, que diga quien la diga, es totalmente cierta.

Es momento de que dejemos de pensar en nosotros mismos y empecemos a pensar en nuestro país demostrando que somos orgullosamente mexicanos. Hay que tener claro que ser mexicano no es cantar las canciones “del Julión” a todo pulmón, no es tomar tequila, comer tacos y pintarte la cara de verde, blanco y rojo, no es ponerte la verde para apoyar a México en el mundial, ni escribir 140 caracteres explicando porque tú si eres orgullosamente mexicano y que los demás son los que tienen que cambiar. Ser orgullosamente mexicano es llegar a otro país y decir, “Yo soy mexicano y estoy orgulloso de mis raíces”, y si te preguntan ¿cuál es el mejor país del mundo? con plena confianza contestes “México”.
Debemos darnos cuenta de que estamos rodeados de personas que decidieron hacer un cambio, como lo son Guillermo del Toro, Daniel Corral, Hugo Sánchez, María Félix, Frida Kahlo, Salma Hayek y muchos otros más, que han hecho un cambio por el futuro de México. Así que la pregunta seria ¿por qué nosotros no somos un factor de cambio?
¿Como no estar orgullosos de un país que vio nacer a uno de los hombres más ricos de la actualidad? ¿Como no estar orgullosos de un país que presenció a grandes escritores como lo eran Juan Rulfo y Octavio Paz? ¿Como no estar orgullosos de un país que está lleno de estrellas del cine como lo son Emmanuel Lubezki y Alejandro González Iñárritu? ¿Como no estar orgullosos del país donde se hicieron grandes inventos como la televisión a color? Debemos empezar a sentir orgullo por nuestra nación. Debemos empezar a ser verdaderamente mexicanos. Debemos empezar a pensar por nuestro país y dejar de pensar en nosotros, porque ya es hora de empezar a cambiar. Es hora de empezar a mejorar, es hora de dejar de criticar a los que nos gobiernan y empezar a ser el factor de cambio, es hora de dejar de sentirnos apenados de ser mexicanos. Hoy debería ser el día en que todos nosotros dejamos de ser cualquier persona, porque hoy, debemos empezar a ser orgullosos mexicanos.

Blanca Moguel
Alumna de segundo año de preparatoria

lunes, 21 de mayo de 2018

Globalización en México: ¿éxito o fracaso?

Hablar de globalización en México significa adentrarse en una serie de hechos históricos que han cambiado drásticamente a nuestro país de una manera u otra. Queramos o no, la globalización en nuestro país ha encaminado a México por un rumbo lleno de polémica y de cruces de opinión, tanto así que con este suceso, se ha marcado un antes y un después en la historia social, política y económica del país.

Pero antes de profundizar en la globalización, es importante entender en qué consiste la misma. Se le conoce como globalización en México al proceso de apertura económica, política y social de nuestro país ante el resto de la comunidad internacional, de tal manera que se propicien las vías necesarias para beneficiar a todas las partes involucradas en los sectores anteriormente mencionados.


Ahora sí, si bien ya sabemos de qué trata la globalización, podemos mirar hacia el pasado y al día de hoy y preguntarnos, ¿Cómo esta México hoy en materia económica, política y social? ¿De verdad ha habido una mejora significativa en estos sectores? o ¿solo es un movimiento político para tratar de disfrazar la situación actual del país? A lo largo de los años, México se ha incorporado a diferentes tratados y acuerdos internacionales que repercuten en el país, es así como hemos sido partícipes por ejemplo de la fundación del banco mundial en el 45, el ingreso al GATT en el 86 y hasta la implementación del TLCAN en el 94. Si bien México ha sido participe, ¿de qué manera hemos sido beneficiados o perjudicados nosotros?

Haciendo análisis de cómo la economía mexicana se ha transformado a través de los años, podemos darnos cuenta de que con la llegada de la globalización llegaron también los problemas que conllevan las crisis internacionales, y es así como en el 95 se vive la peor crisis de los últimos años con la caída del PIB un 5.76%, en el 2001 se vive otra crisis de 0.61% con el gobierno de Vicente Fox y la última llega en el 2009 con una caída del 4.70%. La economía no ha estado para nada estable y todo esto es gracias a las repercusiones internacionales que impactan al país. Si bien con el presidente actual Enrique Peña Nieto el PIB ha incrementado muy lentamente, este patrón no es para nada idóneo para los mexicanos. Las consecuencias no han sido favorables.


Sin dejar de lado al resto de la población mexicana que vive en pobreza extrema, hago un recuento de que ha pasado con la clase social media baja desde el inicio de la globalización mexicana. Lamentablemente, los beneficios de la globalización se mantuvieron notoriamente al norte del país, de tal manera que el sur de la república no recibió los mismos beneficios que se mantuvieron en el resto del país, lo que quiere decir que no todas las regiones han sido beneficiadas. De igual manera, las industrias que medianamente habían sido competitivas a inicios de los 80 y los 90, terminaron por deteriorarse ya que la competencia resultó ser muy difícil. La desigualdad social está más presente que nunca, y desgraciadamente, aquellas comunidades que ya estaban mal, terminaron peor. Y la migración no se nos olvida, esta es claramente evidencia de que, al menos en nuestro país, no hay oportunidades para todos. La gente trabajadora debe salir a buscar mejores empleos, hay muchas bocas por alimentar. La economía mexicana está lastimada sin duda alguna, los precios de la gasolina están a niveles estratosféricos y el peso se encuentra en el sótano, la inflación se mantiene “algo” estable, pero siempre termina por dispersarse.

Pero no todo es malo, si bien la globalización quizás no haya sido el mejor impacto económicamente hablando para el país, también hay que saber reconocer que las tasas de desempleo han disminuido gracias a la creación de empleos que las empresas extranjeras han dejado, de igual manera que las condiciones laborales han mejorado poco a poco. México también toma gran importancia en los mercados financieros internacionales, volviéndose un importante socio de nuestra nación vecina, Estados Unidos, y de la nación al norte del continente, Canadá. Se promueve el comercio internacional y las importaciones y exportaciones toman vuelo. Las situaciones diplomáticas internacionales, empiezan a tomar en cuenta a México.


En conclusión, ha habido efectos positivos y negativos a partir de estas aperturas internacionales, quizás hay quienes hayan sido muy beneficiados, pero mi pregunta es: ¿a costa de qué? No podemos negar que, como ya mencioné, la economía mexicana está terriblemente lastimada, y sí, quizás es un error de aplicación de la globalización, quizás todo está en que los políticos sepan conducir a la economía mexicana por un buen camino, o quizás México simplemente no tiene reparación. Lo invito a usted estimado lector a analizar a fondo y preguntarse: Globalización en México, ¿éxito o fracaso?


Jorge Martín Bello
Alumno de 2° de Preparatoria

lunes, 16 de abril de 2018

ELECCIONES PARA DUMMIES Y NO TAN DUMMIES

Muy probablemente todas estas palabras no logren cambiar la decisión, mentalidad o forma de ver las cosas y la manera en que ciertas personas tomarán decisiones relevantes este próximo 1° de julio, pero si al menos una sola persona decide tomar en cuenta este texto, habrá valido la pena.

Como bien sabemos, las próximas elecciones a realizarse están a la vuelta de la esquina, cabe recalcar que este ejercicio será conocido por ser el más grande en nuestro país en los últimos 100 años.

Me gustaría comenzar haciendo algo que muy rara vez hacemos cuando algo tan importante como el futuro de nuestro país está en juego, esto es informarnos. Porque, ¿Realmente sabemos cómo funciona el sistema político en nuestro país? ¿Conocemos nuestra cultura política?
Según el Instituto Nacional Electoral (INE) hay 18,311 puestos públicos en disputa, la primera vez que se eligen tantos en un solo proceso. La lista nominal de electores es de 89 millones de personas, el más alto de la historia. El INE estima, que el gasto para estas elecciones será de casi 33 millones de pesos, sin contar los financiamientos privados que cada candidato reciba.

Pero, ¿Por qué estos datos deberían interesarnos? Uno de los mayores problemas del país es que sus habitantes esperan el cambio de gobierno sin querer ser parte de él y, aunque debería ser un ejercicio individual, la mayoría espera que otros lo hagan por ellos. Por ejemplo, informarnos del proceso electoral, conocer a los candidatos, sus propuestas y trayectorias políticas. Esto, para poder discernir entre lo más favorable de entre todos los casos.

Ciertos factores influyen en nuestra toma de decisiones, queramos admitirlo o no, las redes sociales, los memes y las personas influyentes son parte de nuestra vida diaria y se han propagado en nuestra sociedad de tal manera que nos crean un punto de vista similar al de ellos, el hecho de informarnos de fuentes fidedignas es lo que nos hará tener un criterio claro y acercado a lo que es correcto.

Lo más probable es que muchas veces hayas escuchado, que si la izquierda o que si la derecha y tú no tengas ni la más mínima idea de lo que eso significa, déjame explicarte un poco. La izquierda política es una de las clasificaciones políticas en la que su finalidad es la defensa de la igualdad social (Como lo es Morena, PRD, PT o Movimiento Ciudadano) enfrentándose a la derecha política que considera que las diferencias sociales son algo normal e inevitable (PAN, PRI, Alianza o Partido Verde).

Ahora, con base en esto ya puedes tener una idea general de los ideales del partido político y lo que busca reformar, para hacerte una idea de con cual compartes más ideales. El segundo paso es interesarse en el candidato, desde su preparación académica; su trayectoria política, su desempeño en cargos públicos y su compromiso para con el pueblo.

Una vez concretados estos pasos solo queda revisar un punto más, analizar el programa electoral. Ahí es donde el candidato en particular se presenta a unas elecciones y donde se declaran su ideología, los valores que defiende, sus propuestas y sus planes de acción política o de gobierno, en el caso de llegar a él. Es más una promesa de campaña que los ciudadanos tenemos el derecho y la obligación de hacerlo valer y exigir que se cumpla.

No le demos la espalda de igual manera a los candidatos independientes, al igual que los partidos políticos se les debe dar el beneficio de la duda y analizarlos en igualdad de circunstancias o a más profundidad. Ponerse en el lugar del otro es válido, si nosotros votamos por el partido que nos mantendrá en la misma buena situación pero la mayoría del pueblo mexicano continuará en la miseria, no estaremos logrando mucho. ¿Queremos un cambio en conjunto para bien o nos mantendremos en el status quo que venimos acarreando desde sexenios pasados? Pongámonos a pensar por una vez qué es lo mejor para el país en vez de auto sabotearnos como venimos haciendo desde las épocas reformistas.

Revisar las propuestas de campaña es un punto muy importante, no dejarnos llevar por los slogans, los meetings y las juntas vecinales en donde nos compran con un jugo, una torta o una despensa que nos puede durar 2 meses, interesémonos en la persona y el plantel que nos durará por 6 años en la presidencia.

Se trata de 12 millones de jóvenes que este 1 de julio votarán por primera vez, en nuestras manos está el futuro de México por los próximos 6 años, cambiemos la cultura política parroquial que tenemos, en donde desconocemos del sistema político de nuestro país, dejemos de pensar que nuestras decisiones no impactan directamente en nuestra vida diaria, informémonos.

Dejemos de esperar a que el sistema cubra nuestras necesidades, seamos el cambio y exijamos, involucrémonos, seamos participativos y conscientes para hacer ejercer presión mediante la participación colectiva.


“Como la dicha de un pueblo depende de ser bien gobernado, la elección de sus gobernantes pide una reflexión profunda.” -Joseph Joubert.




Julia Sofía Pérez Martínez.
Alumna de 3° de Preparatoria.

lunes, 28 de agosto de 2017

A mis pobres no los toquen

“Regala un pescado a un hombre y le darás alimento para un día, 
enséñale a pescar y lo alimentarás para el resto de su vida” 
Proverbio chino

Poder encontrar el sistema de gobierno más adecuado para un país siempre ha sido un reto que ha generado gran debate a través de los siglos. Por medio de ensayo y error hemos probado diversas filosofías para gobernar, algunas mejores que otras, pero ninguna perfecta. Lo que nos detiene de encontrar el sistema ideal es que siempre volvemos a aplicar los mismos métodos que en el pasado se intentaron y no resultaron, pero, ¿porqué hacemos esto? La razón es que cuando estamos cansados del gobierno que tenemos, anhelamos cualquier tipo de cambio e ignoramos si el sistema que se propone ha fallado anteriormente. En pocas palabras nos justificamos con la frase “ya no nos puede ir peor”. Tristemente es durante estos períodos que hay que tener más cuidado, ya que la gente es más fácil de manipular y el que tendrá más popularidad será líder que prometa prosperidad para todos, aunque no tenga ningún fundamento. Es en estos periodos cuando el populismo tiene más probabilidades de vencer.


El término “populismo” se origina en Rusia alrededor de 1860 para referirse a que los gobernantes deben aprender del pueblo antes de subir al poder, pero en pocos años adquirió el sentido peyorativo con el cuál lo entendemos hasta el día de hoy. La RAE lo define como la “tendencia política que pretende atraerse a las clases populares”, y aunque la definición es correcta, también es incompleta si se desea entender más a fondo cómo funciona este proceso, por lo cual se debe tomar en cuenta que es por medio de la demagogia, en la cual los gobernantes se ganan al pueblo con halagos y falsas promesas, llegando a ser idolatrados como un tipo de mesías que viene a solucionar todos sus problemas. En realidad, el populista no se preocupa por la prosperidad del país, ni siquiera por la de los pobres, es toda una estrategia política que demuestra el egocentrismo de estas personas y explica porqué nunca quieren dejar el poder. Y nos volvemos a preguntar ¿Por qué dejaríamos que alguien así nos gobierne?


Si analizamos la historia, aunque en muchas partes del mundo se han aplicado técnicas populistas, América Latina ha sido la más afectada. Esto no es sorpresa ya que la educación superior está reservada para un porcentaje muy pequeño de la población, lo cual facilita el trabajo del populista que engaña con mayor facilidad al ignorante, por no decir la gran cantidad de pobreza que existe. Estas manipulaciones están presentes en todos los gobiernos populistas.


Nos remontamos a Argentina en los años 50 con el maestro del populismo, Juan Domingo Perón, que junto a su esposa Evita se ganó a la gente desde el primer momento. Para darnos una idea, una de las cosas que hacía era poner a Evita en una silla para que la gente, después de una fila larguísima, pudiera hablar con la mujer y que le resolvieran algún favor. Lógicamente estos “favores” generaban una deuda pública altísima, pero la gente no se quejaba ya que se sentía comprendida. Esto hace
un populista, se gana a la gente con cosas que puede ver y tocar, pero no le da lo que realmente necesita. Debemos recordar también que el segundo mandato de Perón fue 20 años después de que lo sacarán del país, y que logró regresar solo gracias a manifestaciones que él mismo generó y que causaron tanta violencia que después de su muerte los militares tuvieron que tomar el mandato. Esto demuestra el hambre de poder y la necesidad de crear caos para que la gente vea en ellos un tipo de “redentor”.


La lista continúa. Getulio Vargas en Brasil, Evo Morales en Bolivia, Daniel Ortega en Nicaragua, incluso Barack Obama utilizó medidas populistas y ni hablar de Fidel Castro en Cuba o Chávez/Maduro en Venezuela que terminaron con una nueva constitución y una dictadura indefinida.

Aunque hablemos de diferentes países, las situaciones, los líderes y los resultados han sido similares: aprovecharse de que la gente está cansada, individualismo, ambición, fluidez, creación de conflictos, etc. Por suerte los que vivimos en México estamos exentos a este tipo de problemáticas, aquí no hay nadie con esas características… bueno tal vez sí hay, pero ya se retiró… espera… ¿qué?... ¿López Obrador se va a postular de nuevo?


Andrés Manuel López Obrador (AMLO) es el candidato más popular para ganar las elecciones de 2018 hasta este momento. No es sorprendente enterarnos que fue formado en la escuela populista más importante del país: el PRI, que posteriormente abandona por no recibir el apoyo que esperaba. Desde sus inicios fue rebelde, hablando de una revolución que llamaba la atención. Al ser Jefe de gobierno de lo que fuera el Distrito Federal, demostró sus habilidades populistas al construir los segundos pisos de la ciudad, cuando en realidad lo que se necesitaba era un drenaje, pero claro ¿qué se ve más? Tiene una de las campañas más costosas y no trabaja desde hace años, ¿de dónde saca el dinero?, lleva 18 años peleando por ser presidente, ¿acaso no hay nuevos líderes? Ha traicionado a sus partidos cada vez que lo dejan de apoyar ¿hará lo mismo con el país cuando ya no le convenga? Es alarmante pensar en las semejanzas que tiene AMLO con los líderes antes mencionados, pero si gana, ¿el país en verdad terminaría peor de lo que está ahora?


No se puede saber con seguridad, lo único que sí sabemos es que las técnicas que lleva usando hasta ahorita no son nuevas y que en el pasado no funcionaron, pero lo que en verdad sucedería si gana, nadie lo sabe. Y tal vez la pregunta que surja sea, ¿si no él, quién? y aquí es donde viene nuestra responsabilidad. ¿Sabías que una mujer indígena se va a postular como candidata independiente?, ¿O que el ex secretario de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos también quiere intentarlo?

No estoy diciendo que sean buenos candidatos, la invitación es investigar más a fondo sobre las posibilidades que tenemos y no basarnos solo en las estrategias políticas que intentan lavar nuestros cerebros. Informémonos más, averigüemos de nuestros candidatos y comparemos con lo que ha sucedido en el pasado con otros o hasta nuestro mismo país. En nosotros está el futuro. ¿A quién apoyarás? al que reparta pescados o al que enseñe a pescar.


Santiago Trozzo Diez
Ex alumno del CUM

martes, 16 de mayo de 2017

La Educación en México

Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo.”- Benjamin Franklin (1706-1790) Estadista y científico estadounidense.

En los últimos años se ha hablado largo y tendido sobre una de las propuestas más controversiales del gobierno de Enrique Peña Nieto, la Reforma Educativa, uno de los tópicos que más polémica levantaría desde el inicio del sexenio, ya que la educación es uno de los principales problemas en México, e involucra un entramado de complicaciones políticas, burocráticas, técnicas, ideológicas, entre otras tantas que han dejado la reforma en solo palabras vanas.

Si bien se ha discutido mucho de este tema, hoy vengo a presentar el problema de la educación en México desde otro punto de vista, tratando de evitar meterse en terrenos de política o burocracia, ya que lo que debería importar realmente es como se debería solucionar esta gran dificultad, que en mi opinión es una de las causas más profundas del rezago y los problemas en todos los ámbitos que atraviesa este país.

Muchas corrientes apoyan la idea de imitar otros modelos educativos, de países que lideran los rankings en diversos estudios que miden la calidad educativa a nivel internacional. En mi opinión esta tendencia a la imitación no es capaz de solucionar los problemas. La razón de este pensamiento es que esos sistemas funcionan, porque están adaptados al estilo de vida, a la cultura y a la realidad social de esos países, priorizando el aprendizaje. Copiar esos modelos sería intentar pasar de descubrir la rueda a intentar llegar a la luna, ya que nuestros constantes cambios de modelo, junto con obstáculos como la corrupción y las luchas por imponer ideologías, nos mantienen atrasados en comparación a los países líderes en educación e innovación.

No es que esos países sean mejores o que nuestra cultura sea lo que nos está frenando, más bien que no se ha trabajado en crear un modelo que sea para nuestro país en el que se busque el desarrollo integral, humanístico y competitivo de la infancia y juventud mexicanas ¿A qué me refiero con este desarrollo? Desde mi experiencia y mi manera de ver el mundo, la educación debería estar centrada en varios ejes: Investigación científica, impulso a las artes y desarrollo de la cultura del deporte. Implícitos en estos vendrían la adquisición de conocimientos y habilidades básicas, así como una formación cívica y personal que permitirían salir adelante a los individuos y al país.

Primero, la investigación científica. Con esto me refiero a la promoción y al apoyo a la creación de centros y programas que fomenten el interés por la investigación, la innovación, generación de ideas y el pensamiento lógico, creativo y crítico. México necesita de gente capaz de aportar ideas nuevas, de proyectos que busquen resolver problemáticas. Fomentar la lectura, crear un interés por la ciencia desde pequeños, aportar oportunidades y herramientas de vanguardia que permitan este desarrollo debería ser prioritario.

Impulso a las artes. El arte aporta muchísimas cosas en la formación de una persona, ya sea la música, la danza, las artes plásticas, el teatro, la literatura etc. En estas se desarrolla disciplina, pasión, cultura, y algo muy importante, creatividad. Se necesita cambiar la manera de pensar y de ver el mundo, y ese pensamiento divergente y original que se puede desarrollar a través del arte es necesario. George Bernard Shaw, escritor irlandés decía “El hombre razonable se adapta al mundo; el irrazonable intenta adaptar el mundo a sí mismo. Así pues, el progreso depende del hombre irrazonable”. Cambiar la manera en que se enseñan las artes, que sean algo llamativo desde la más temprana edad, enseñando con la libertad que la práctica artística requiere, dando oportunidades de demostrar los talentos y de crecer en su disciplina, debería ser el enfoque que se necesita.

La cultura del deporte. Este es un punto en el que pensé mucho después de los Juegos olímpicos pasados, en el que México obtuvo menos medallas de lo esperado. Esto no es culpa de los atletas, que arduamente trabajaron durante toda su vida para llegar ahí. El problema es que esos atletas de élite son una minoría. ¿Cómo es posible que países con una población menor tengan muchos más atletas que destaquen en diversas categorías? Hace falta que el deporte se convierta en prioridad no solo para la educación sino para la salud. México encabeza las listas de obesidad y obesidad infantil. El sedentarismo y las enfermedades que trae son un problema social, que afecta a la economía, al desarrollo y a la vida de todos. Es necesario que el deporte sea algo obligatorio en las escuelas, y no me refiero a una clase donde corran y jueguen por media hora, sino a un entrenamiento formal, que como tal exija disciplina, de entrenamiento, de alimentación, de sueño; constancia, espíritu de competición, siempre dentro de las normas, trabajo en equipo, etc. Se deben crear centros de atletismo, de natación, de los deportes grupales populares, de artes marciales, etc. El deporte enseña muchas cosas y es una práctica para toda la vida, que promueve la buena salud y una sana formación personal.

Estos tres ejes deben ser la base del desarrollo y de la educación en México. ¿Cómo combatir la pobreza, la obesidad, la desventaja competitiva frente a otros países, la drogadicción y la vinculación con grupos delictivos? Brindemos espacios y actividades donde se pueda alcanzar un desarrollo personal en ambientes sanos, que estimulen el deseo de aprender y de competir, de salir adelante. Se debe promover el trabajo en equipo, la perseverancia, la curiosidad, los valores cívicos. El cambio y los resultados no serán inmediatos, pero lo mejor es lo que tarda en llegar, pero se tiene que empezar. Se necesita un cambio, que los mexicanos que destaquen en cualquier área, no sean una excepción. No todos pueden llegar a ser científicos con Premios Nobel, grandes compositores o ganadores de algún mundial, pero todos pueden y deben tener el espíritu emprendedor, creativo y competitivo que nuestro país necesita.


Carlos Sánchez Rosado
Alumno de 3° de Prepraratoria

lunes, 13 de febrero de 2017

La Educación

“La educación es un factor indispensable 
para que la humanidad pueda conseguir 
los ideales de paz, libertad y justicia social” 
Jacques Delors

La semana pasada celebramos el centenario de nuestra Constitución, la cual supuestamente nos ha estado protegiendo y guiando a lo largo de este tiempo, con cambios y mejoras que prometían un periodo de prosperidad en la estructura tanto económica, como social y política de nuestro país.

Ahora bien, México es un país con 217 años de independencia, se podría decir que es una nación relativamente joven; sin embargo nuestros vecinos “gringos” quienes viven en una de las principales potencias actuales, consiguieron su independencia tan solo 34 años antes y en esta pequeña diferencia de tiempo ya han mostrado una superioridad indudable. Hoy en día me cuestiono ¿cuál es el motivo de nuestro atraso? Si tenemos una población dispuesta a trabajar y los recursos para convertirnos en un país de primer mundo. La respuesta a ese lento progreso puede estar en la población, en específico sus hábitos, en la educación o en los partidos políticos que con cinismo han estado pasándose la presidencia y el poder como si fuera un título cualquiera. Cada uno de estos factores, aunque no son los únicos, nos han llevado a un rezago tecnológico que sumado a las adversidades del mercado y la economía internacional, dejan un panorama oscuro para el pueblo mexicano.

Pero hoy quiero centrarme en la educación, ya que es fundamental para el desarrollo de cualquier país. Los jóvenes que ahora se encuentran estudiando se convertirán en unos años en la fuerza laboral que sostendrá la economía de todo México, por lo que es muy importante tener un buen sistema educativo.

En el Artículo 3º de nuestra Constitución se menciona que todos los ciudadanos tienen derecho a recibir educación. El gobierno es el encargado de impartir el nivel básico con una educación “laica, obligatoria, gratuita y de calidad” aunque hoy en día se encuentra un gran número de escuelas religiosas que imparten educación y formación a los alumnos.

Sin embargo, aunque la Constitución nos otorga ese derecho, a los líderes políticos parece no importarles ya que México es el tercer país dentro de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) con mayor número de jóvenes que no estudian ni trabajan (superado sólo por Turquía e Israel). En el reporte de 2011 la organización señaló que son 7 millones 248 mil 400 los mexicanos en esta situación. Además, entre los países de la OCDE ocupamos el último lugar en expectativa de graduación de bachillerato con sólo 47%. La Secretaría de Educación Pública está encargada del sistema educativo y recibe gran parte de los recursos financieros, que se mal utilizan
y se desvían como nos demostró la expresidenta sindical “Elba Esther Gordillo” quien ha sido fotografiada en repetidas ocasiones comprando en tiendas exclusivas de Polanco. El periódico Excélsior reportó uno de los momentos más sorprendentes, cuando apareció con artículos Louis Vouitton valuados en más de 50 mil pesos.

Entonces, ¿cómo podemos cambiar?

Para llevar a cabo un cambio y prosperar en el ámbito educativo, tenemos que deshacernos de todos los que están en los altos puestos y poner a personas realmente preparadas, que en verdad puedan demostrar que están dispuestas a realizar su labor con honestidad. Un ejemplo claro es José Pedro Kumamoto Aguilar, diputado independiente del distrito 10 del Estado de Jalisco, quien con una serie de propuestas y poniendo su dedicación y preparación está logrando un cambio positivo en la política mexicana.

En la educación lo mejor sería que se elija gente destacada dentro del mismo ámbito educativo para éstos cargos; suena difícil, ya que el dinero suele cambiar mucho las ideologías, aunque no perdemos la esperanza que haya alguien que quiera realizar como es debida su labor. Otra forma de impulsar la educación mexicana, es una remodelación en la estructura que se ha estado llevando a cabo por décadas, o valorando y analizando los nuevos sistemas, como es caso del famoso “Modelo Educativo para la Formación Integral” (MEFI), para así crear uno que se adapte a las necesidades y nos genere industrialización y progreso.

Según el nuevo plan de desarrollo institucional de la UADY para la Educación Media Superior, la intención de este nuevo modelo educativo es preparar a los estudiantes para emprender su labor en una época de globalización; sin embargo también se menciona la necesidad que tienen las grandes compañías en la contratación de los egresados, en vez de guiarlos a la creación de empresas que fomenten el desarrollo económico de la nación, aquí pudiera existir una doble intención.
Además, los maestros deben ser evaluados de manera constante y solicitados a tomar cursos para estar siempre a la vanguardia ya sea en los métodos de enseñanza, como en la información que transmiten a las futuras generaciones.

Estamos en un periodo de cambio, donde la gente no está de acuerdo por completo con las decisiones del gobierno; por lo que es hora de mostrar propuestas para generar un mejor sistema educativo que a posterior nos lleve a una época de prosperidad y estabilidad, con jóvenes educados y preparados que demuestren en verdad de que estamos hechos los mexicanos.


Enrique Martínez Barroso
Alumno de 3º de preparatoria

martes, 22 de noviembre de 2016

¿Quién es Trump?


El pasado 8 de noviembre de 2016, se dio a conocer quién será el presidente 45 de los Estados Unidos durante los 4 años siguientes, contra casi todos los pronósticos, Donald John Trump un magnate de 70 años, sin experiencia política y con la desaprobación de la gente fue el victorioso con la promesa de hacer a Estados Unidos un país poderoso de nuevo. 
Los medios de comunicación con sus famosas encuestas veían a Hillary Clinton como la favorita para ocupar el puesto de la Casa Blanca, pero no pudo lograr derrotar a Trump en puntos de estado. 
¿Qué podemos esperar de Donald Trump? ha dejado en claro que quiere renegociar o romper totalmente el acuerdo con México y Canadá del tratado libre de comercio (TLC); también aseguró en su visita a México con invitación de la mano de nuestro Presidente: Enrique Peña Nieto y nuestro Ex Secretario De Hacienda: Luis Videgaray Caso, que se construirá un muro pagado por México con un costo aproximado de 8 mil millones de dólares a lo largo de toda la frontera para impedir la entrada de mexicanos, a quienes incluso nos llamó “criminales” y “violadores”. 
El republicano ha aprovechado los medios de comunicación para anunciar que deportará, en un inicio, a unos 3 millones de migrantes y amenazó que, si México no paga el muro, prometió imponer un arancel del 35 por ciento a los productos procedentes de México. 
No solo nuestro país se verá afectado por la victoria del magnate, Trump llamó a China como “enemigo”, prometió iniciar una guerra comercial con Beijing, y sencillamente, los culpó de inventar el calentamiento global para ser más competitivos que Estados Unidos. También prometió acusar al país comunista de “manipulador de divisas” e imponer un arancel del 45 por ciento a las importaciones chinas. 
Trump nos ha demostrado ser xenófobo pidiendo bloqueo totalmente de los musulmanes en EEUU y devolver a todos los sirios refugiados a sus casas. 
Es racista y por eso da como negativo distanciarse del Ku Klux Klan durante una entrevista de televisión. 
De igual manera es misógino y se expresa de las mujeres diciendo “Puedo hacer lo que quiera con las mujeres porque soy una estrella".                                                    
Estas son algunas de las cosas que se verán cuando el actual Presidente Barack Obama deje su lugar y se lo ceda a Donald J. Trump el próximo 20 de enero de 2017. 

¿Qué podemos hacer? 
Trump nos ha demostrado ser impredecible con todas sus amenazas, nuestra economía como país, realmente se verá muy afectada, nos pudimos dar cuenta el pasado 8 de noviembre cómo al principio el dólar estaba a 18.20 y al finalizar las elecciones se estaba cotizando arriba de los 20 pesos mexicanos, alcanzando cifras históricas, es claro que Trump ha asustado a la mayoría de inversionistas en venir y contribuir a la economía de nuestro país.                                                                 
A partir de las amenazas del presidente electo Trump, vienen tiempos difíciles en los que no sabemos qué puede pasar y nosotros como mexicanos no podemos esperanzarnos del sexenio que estamos teniendo, ya estamos realmente afectados con los políticos corruptos en México que vienen y se roban todo el dinero posible.
Como mexicanos, podemos, en las elecciones del 2018 que empiezan a tomar rumbo, unirnos como el país democrático  que somos y escoger inteligente y conscientemente a los próximos políticos que estarán a cargo que nuestra nación, para que podamos levantarnos como el país libre, independiente y soberano que somos.                                                                                 
Solo espero que las cosas no empeoren y nos dé tiempo de levantarnos.  

¿Y ustedes que piensan? 



Carlos Barrera
Alumno 3' de preparatoria


lunes, 14 de noviembre de 2016

El que no transa, no avanza


¿Qué pensarías si te dijera que México es el país más corrupto del mundo?
Así es, según el Foro Económico Mundial sitúa al país mexicano en la decimotercera nación más corrupta del mundo; sin embargo, excluyendo a los países menos industrializados de la lista, México se encuentra en la cabeza... Y es que podría asegurar que muchos de ustedes no se encuentran sorprendidos y es ahí donde se encuentra la problemática.


 Pero antes que nada, hay que definir qué es la corrupción. La corrupción es un acto ilegal que ocurre cuando una persona abusa de su poder para obtener algún beneficio por sí mismo, para sus familiares o para sus amigos, y requiere de la participación de de dos actores: uno que su posición del poder ofrezca algo valioso y otro que esté dispuesta a obtenerlo.


Dicho lo anterior, pareciera que la corrupción se ha convertido en un concepto y acción que, con el paso del tiempo, ha logrado colarse en nuestra cultura. Vamos, el mismo presidente Enrique Peña Nieto mencionó en una entrevista y cito Yo siento que hay un tema cultural, lamentablemente, que ha provocado corrupción.
 ¿Qué ha hecho la comunidad mexicana ante estos impactantes índices y declaraciones? Asentir y, por primera vez, estar de acuerdo con su líder nacional.


Pero, ¿por qué la sociedad mexicana ha reaccionado de esa manera ante tan delicado tópico? pensaran países de primer mundo y potencias económicas .
¡Porque es algo que, dado a su cotidianidad, se ha tornado una costumbre; tanto un problema endémico como una realidad tan cierta que, el simple hecho de cuestionarla y /o confrontarla, se nos hace inútil! Y esto se puede observar de dos maneras.


 Primeramente, desde un punto de vista general y, de cierta manera, “alejado” a nuestras actividades ordinarias sin olvidar que afecta directamente a nuestra economía como asalariados ; me refiero a noticias que resuenan en la República Mexicana día con día. Y es que podría mencionar millones de ejemplos que han acontecido a lo largo de nuestra historia pero, no nos vayamos tan lejos.


El ex-gobernador de Veracruz, Javier Duarte, desapareció 645 millones de pesos a través de empresas fantasmas; empresas fantasmas cuyos dueños desconocían que eran de su adquisición ya que habían firmado documentos sin saber la razón. Ante dichos acontecimientos, se establece una investigación que motivó que don Javier Duarte huyera del país, sin mencionar que se encontrará, posteriormente, indicios de relación en esta red de corrupción con el presidente de México sí, el mismo que dijo que la corrupción es un problema en la cultura mexicana .

 ¡Aún más cerca! La corrupción en Yucatán mantiene un índice tan alto, que se han detenido la construcción de hospitales y otros servicios públicos básicos y necesarios para la comunidad yucateca. Así como casos específicos de corrupción en la Fiscalía de Yucatán y gasolineras.


¿Y qué tal de el escándalo OHL? O de la “Casa Blanca”; la “otra casa” de Luis Videgaray; Moreno Valle y grupo HIGA; Guillermo Padrés Elías y los uniformes escolares; Sempre y Luis Téllez; el caso oceanografía; Walmart en Teotihuacán; HP y Pemex; Elba Esther Gordillo y el sindicato de maestros; la “suavicrema”... digo, la lista es interminable.

 Y segundo, desde un punto de vista interno, periódico y llegando a un punto habitual dentro de las actividades de nuestras vidas.
Pareciera que la corrupción se ha convertido en el aceite de la maquinaria económica mexicana y un factor indispensable para que las cosas funcionen; y esto se origina a que todos nosotros, al menos una vez en su vida, han practicado la corrupción.


Y no, no me refiero al robo de miles de millones de dólares en construcciones banales e innecesarias o, “inversiones” a asociaciones cuyas direcciones terminan siendo terrenos baldíos.
El concepto de corrupción se ha agravado en consecuencia de los últimos hechos de nuestra historia, hasta tal punto en el que la sociedad ve pequeños actos de corrupción
que ha pesar de ser menores, sigue siendo corrupción como una percepción insignificante, nula o hasta positiva.


Es más, podría atreverme a preguntarte ¿acaso nunca has dado “mordida” al agente de tránsito para que no se lleve tu auto al corralón o para evitar ser infraccionado o detenido? ¿Acaso nunca has guardado silencio o fingido demencia cuando el maestro te pregunta quién fue el que rompió la mochila del compañero, y todo para apoyar al culpable? ¿Acaso nunca le has dado privilegio a algún familiar o amigo cuando se otorga algo? ¿Acaso nunca has chantajeado a alguien para obtener provecho?

Exacto.


Ahora, la verdadera pregunta; el fundamentalismo del cambio...
¿De qué manera se puede solucionar la corrupción?
Desde un punto de vista general, se debe modificar la ley de contratos del Estado y Sector Público; exigir transparencia radical, total y digital de la información pública; aplicar incentivos a las denuncias judiciales serias, sin juicios mediáticos paralelos; independencia y potenciación de la auditoría pública; implementar más jueces y más recursos judiciales contra la corrupción; Inspección fiscal-laboral y guerra total a la economía sumergida; financiación real de los partidos políticos; reducir los cargos públicos e incrementar la retribución y asunción de mayor responsabilidad; fomentar y premiar buenas prácticas de administración pública; entre otras soluciones.



Sin embargo, es algo alejado a nuestra realidad como estudiantes o no cercanos al sector público y político. Por nuestra parte, podemos hacer el cambio, primeramente, en nosotros mismos ¿cómo? Evitando actos comunes de corrupción que estén en nuestro alcance día con día.


Y es así como podremos eliminar el vergonzoso distintivo “el que no transa, no avanza”. 


Ma. José Álvarez Villanueva
Alumna de 3° de Preparatoria